El Senado provincial le dio media sanción al Régimen Integral de Promoción del Desarrollo Económico y del Empleo (RIPEE), la iniciativa enviada por el gobernador Claudio Poggi que ahora deberá pasar por la Cámara de Diputados para su sanción definitiva. Según trascendió, el proyecto contempla beneficios tributarios, subsidios para la generación de empleo, herramientas de financiamiento y el uso de inmuebles fiscales para atraer inversiones en sectores que van desde la industria y la minería hasta el turismo y la tecnología.
Sin embargo, la aprobación no estuvo exenta de polémica. El bloque del Partido Justicialista rechazó de plano la iniciativa, y fue el senador puntano Hugo Omar Olguín quien encabezó los cuestionamientos durante el debate. Según su planteo, el problema no pasa por estar en contra de fomentar inversiones, sino por el modo en que la ley las promueve: a su criterio, se terminan cediendo recursos públicos sin exigir a cambio garantías concretas de generación de empleo.
Entre los puntos más críticos que marcó el legislador se destacan:
La contradicción de sostener la emergencia económica provincial —usada para justificar ajustes— mientras se otorgan beneficios fiscales de hasta quince años a grandes empresas, incluso a aquellas que ya habían incumplido normativas anteriores.
El poder excesivo que la norma le delega al Poder Ejecutivo para administrar el patrimonio provincial y disponer de inmuebles fiscales sin un control adecuado por parte de la Legislatura.
La reducción de los fondos coparticipables que, según advirtió, terminará afectando directamente las finanzas de los municipios.
El oficialismo, por su parte, defendió el proyecto como una herramienta central para potenciar al sector privado y generar empleo en la provincia, argumento sostenido por el senador Martín Olivero como miembro informante de la iniciativa. Con la media sanción ya obtenida, el debate se traslada ahora a Diputados, donde se definirá la suerte final del RIPEE.