La paciencia de los vecinos de la Ciudad de San Luis llegó a su límite frente a una realidad que golpea el bolsillo y la dignidad: casas terminadas que permanecen vacías mientras la crisis habitacional ahoga a las familias. ¿Por qué el gobierno provincial demora tanto en entregar estas viviendas? La indignación crece en cada cuadra, donde la falta de respuestas oficiales alimenta la peor sospecha sobre el destino de estos hogares.Con los alquileres por las nubes y miles de personas sin poder sostener un techo propio, la especulación política de la gestión actual parece ser la única explicación lógica para tanta demora. Las preguntas se multiplican entre la gente común: ¿A quiénes van dirigidas realmente? ¿Están esperando acomodar a funcionarios o amigos del poder antes de pensar en las necesidades reales del pueblo Mientras tanto, la mezquindad del Ejecutivo provincial sobrevuela cada puerta cerrada, con el temor latente de que guarden las llaves especulando con fechas clave como Navidad o especulando con el rédito electoral. La vivienda social no puede ni debe ser una moneda de cambio ni un botín de campaña cuando hay familias enteras sufriendo la urgencia de un techo. El uso político y electoral de las viviendas por parte del gobierno es una falta de respeto a la ciudadanía que exige transparencia y respuestas ya.