La docencia atraviesa uno de sus peores momentos en Argentina. Según datos difundidos en el Día del Maestro, las inscripciones a profesorados cayeron un 23% desde 2017, y el 55% de los estudiantes abandona la carrera durante el primer año.

Los números de la crisis docente

Hoy hay 1.200.000 de maestros en el sistema educativo argentino, contemplando todos los niveles y modalidades, y 650.000 estudiantes cursando en institutos de formación. Pero la matrícula viene en baja sostenida: se pasó de 189.000 ingresantes en 2017 a apenas 146.000 en 2025, según datos del investigador de CIPPEC Emmanuel Lista.

A esto se suma un dato preocupante sobre la calidad de la formación: 4 de cada 10 estudiantes del último año de los profesorados tienen dificultades de comprensión lectora.

Salarios por el piso

Uno de los factores centrales es el deterioro salarial. El sueldo bruto de una maestra de grado con 10 años de antigüedad rondaba en marzo de 2025 los $910.943 por jornada simple, mientras que la canasta básica para una familia tipo de 4 integrantes llegaba a $1.100.266. Es decir, el salario docente hoy está por debajo de lo que marcaba la Ley de Financiamiento Educativo de 2005.

A comienzos de 2024, además, el Gobierno de Javier Milei eliminó el FONID (Fondo Nacional de Incentivo Docente), que representaba entre el 8% y el 15% de los salarios según la provincia.

No es solo la plata

Los especialistas de CIPPEC señalan otros factores: la proporción de docentes con más de un trabajo pasó del 16% al 24% entre 2004 y 2024, las escuelas tienen serios problemas de infraestructura —un 30% no tiene acceso a agua de red y solo el 44% cuenta con red cloacal— y el clima escolar es cada vez más tenso: en la prueba PISA 2022, los propios estudiantes argentinos calificaron el clima de convivencia como el peor entre 81 países evaluados.

Para Lista, el problema de fondo va más allá de lo económico: «probablemente esta caída también responde a una falta de atracción hacia la docencia y a un progresivo deterioro de la imagen de esta profesión en la sociedad», señaló a C5N.

¿Hay solución?

Desde CIPPEC plantean que la salida requiere una reforma integral: mejorar salarios, pero también profesionalizar la tarea docente, actualizar la formación inicial y pensar escuelas con más acompañamiento pedagógico. El riesgo, advierten, es quedarse sin suficientes maestros en los próximos años si la tendencia no se revierte.

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