Crece el malestar entre pequeños comerciantes de una amplia zona de la ciudad de San Luis. Los de Barrio Jubilados, Las Américas, 292 Viviendas, Jardín San Luis, Barrio ATE y barrios cercanos denuncian que la Dirección de Bromatología municipal los somete a operativos de control que consideran persecutorios.

Inspecciones sorpresivas y amenazas de clausura

Según relataron los comerciantes, los inspectores se presentan sin aviso previo, con exigencias que antes no existían, labran actas y advierten con clausuras por cuestiones que consideran menores. Todo esto ocurre, remarcan, en un contexto económico en el que los negocios de barrio apenas logran sostenerse.

Uno de los comerciantes contó que se trata de pequeños emprendedores que viven «del día a día» y no de una cadena comercial. Aseguró que los controles cayeron todos juntos y los calificó como una persecución más que como una inspección sanitaria. También afirmó que sienten que buscan «quebrarlos» y apuntó contra la gestión del intendente Hissa.

«No es un control sanitario, es recaudación»

Para los vecinos, detrás de los operativos habría un fin recaudatorio y de presión sobre quienes no tienen espalda financiera para afrontar multas. Recordaron que estos comercios sostienen a familias del barrio, generan empleo local y muchas veces dan fiado a los vecinos.

Advirtieron que una clausura no solo golpearía al comerciante, sino que dejaría sin abastecimiento cercano a toda la zona.

Sin respuesta oficial por el momento

Los comerciantes piden trabajar en condiciones normales y sin sobresaltos. Hasta el momento no hubo un descargo de la Dirección de Bromatología ni de la Municipalidad de San Luis, y el espacio para su versión sigue abierto.

Fuente: El Diario de la República.

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